El tiempo y la distancia no pueden borrar recuerdos y vivencias por lo que algunas lágrimas caprichosas me mojan el teclado...


Nos conocimos en nuestro primer provincial, en San Nicolás, en 1959. Éramos rivales en una de las clásicas topadas Bahía-La Plata, y ya se comentaba la presencia de un muchacho que acompañando a Renee Gímenez y Cacho Feliziani le daba a los sureños una inyección de pujanza y calidad.


Vino enseguida el Torneo Argentino de Mendoza, y de allí hasta el 69, en San Luis, compartimos la casaca de Provincia.


Durante diez años Sentí su "cara de guerra" en los provinciales y su sólida compañía en los argentinos...
Me contagiaba su garra, su aliento era motivador en cada intervención, y su efectividad nos regalaba la tranquilidad de ver estremecerse las redes de los aros.


INOLVIDABLE...!!! En la final del Torneo Argentino del 67 en Entre Ríos, me dijo: "Si voy a la punta salí a cortinarme". Desde el arranque, fueron seis, sus lanzamientos, seis sus dobles y un 12 a 0, con que Lito Fruet logró una diferencia inicial que quebró al equipo local y acalló a una verdadera multitud que terminó aplaudiendo a Provincia campeón.


A pesar de un frondoso anecdotario. Escogí esta foto, una de mis preferidas, porque tiene un sabor al Lito amigo, al muchacho de temperamento fuerte, pero de gran sensibilidad y adaptación a cada momento. Salíamos de darnos un chapuzón en el río Paraná, después de "enloquecer" al querido Bruni y a Coco Ferrandi, tal vez sin pensar de dos días después seríamos los Campeones Argentinos 1967...


Desde la ciudad de las diagonales, quiero llegar hasta la "Hermosa Bahía que besa el mar" para asegurarles que FRUET NO PUEDE MORIR...


En las paredes de Olimpo quedará su nombre grabado, el piso de la cancha extrañará sus gotas de transpiración, y cuando las redes se estremezcan imaginarán la presencia de sus manos. 


Cada pique de la "naranja" parecerá repetir su nombre, y las camisetas N° 10 de Olimpo, Bahía y Provincia no podrán olvidar que las empapó un grande, un inolvidable, o simplemente un admirable flaco cuya alma seguirá caminando las calles de su querida Bahía Blanca....

Con todo mi corazón...Pilin Galliadi 

Fuente: Naranja en el Aire, La Plata.

Nota: El escrito de Pilín fue leído como últimas palabras en el entierro del "Gran Guerrero", según narra Pocha Coleffi.

Compartir