Por La Deportiva

Hoy es el 90º aniversario de la fundación del Club Social y Deportivo Colón, su fecha de fundación fue el 12 de octubre de 1930.

 

Para agasajar a el Rojo y Negro que mejor que sus “chicas”, las conocidas LEONAS, amadas por propios y sufridas por ajenos.

 

Graciela Moraglio: soy socia del club desde q nací. Con un padre Presidente por muchos años, fui creciendo dentro de él y llevo los colores en mi corazón desde siempre y para siempre. Es un sentimiento muy fuerte, inexplicable. Orgullosa de pertenecer a esta familia colonense que tanto trabaja para que el club siga creciendo día a día, es mi lugar y también el lugar donde crecieron mis hijos… ¡y si Dios quiere mi nieto! Soy orgullosamente LEONA. Estoy muy agradecida de tener tanta gente amiga ¡GRACIAS por tanto querido Club Social y Deportivo Colón!

 

Lía Marzik: me acerqué al club desde muy chica. Mis padres amaban el deporte en todas sus disciplinas y eran simpatizantes de Colón. Cuando llegó el momento de nadar, fui parte de la escuela de natación del Club, y por las tardes iba a disfrutar de la pileta y el camping. El amor por el club es difícil de explicar, se ama el nombre, sus colores, su historia, se siente orgullo ser parte de él; y se siente una gran emoción cuando se disfruta en familia la misma pasión por esos colores. Mi hijo y mi yerno fueron jugadores de básquet del rojo y negro, y espero que mi nieto algún día defienda estos colores en cualquier deporte.

 

Nerina Moraglio: soy socia desde que nací, soy hincha desde la cuna ¡Es un SENTIMIENTO, una PASIÓN que no se puede explicar! ¡Es mi VIDA entera... todo y más por mi QUERIDO Y GRAN CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO COLÓN! ¡Vamos Leones Siempre por más!!!


Leticia Moraglio: soy socia desde que nací ¡Es mi CASA, mi VIDA! ¡Siento orgullo de ser LEONA! Está, y va a estar eternamente dentro mío, es un sentimiento y una pasión por estos colores y ver como sigue creciendo me pone muy feliz ¡Vamos leones, vamos Club y Deportivo Colón!!! Siempre por más!!!


Agostina Giallorenzo: socia desde que nací, no me quedo otra opción. Mi abuelo fue presidente de la institución y lo llevamos en el corazón. Orgullosa de mi club, por el crecimiento constante que viene teniendo y por todos los que trabajan en él. Es un sentimiento de familia que se llevará para siempre. Colón es sentido de pertenencia, una infancia, una adolescencia, una juventud y toda tu vida transcurre ahí. Porque después de uno llegan los hijos, los nietos y eso es lo que es Colón, una gran familia. Y de ahí nacen también las amistades y hermandades que duran para siempre.

 

Rocío Navaridas: soy hincha de Colón desde que tengo memoria, me lo inculcaron desde chica, porque mis hermanos, mis primos y todos sus amigos jugaban al básquet en el Club. Como chivilcoyana que hoy vive en otra ciudad, Colón es la segunda casa a la que siempre tengo ganas de volver.

 

Gloria Petrucci: De chica fue la colonia del club la elegida para aprender a nadar y el salón de arriba es el lugar donde aprendí danzas nativas. Luego mis hijos, Lucas y Matías, crecieron en nuestro Colón jugando al básquet. Colón es el club de mis amores, el lugar donde se disfruta el fútbol, el básquet, la amistad de la tribuna y todo.


Eugenia Matrota: en el año 2011 comencé a seguir a Colón, luego empecé a colaborar en la subcomisión de fútbol. Llegué al club por medio de dos amigos Lucas Capobianco y Esteban Lobianco. Colón me hizo conocer mucha gente y me dio amigos. En los últimos años es como mi segunda casa, por lo que he llegado a pasar más horas en el club que en mi propia casa. Me gusta ver cómo crece día a día. Colón es una institución muy grande, es una gran FAMILIA.

 

María Rosa León: hincha del rojo y negro desde que tengo uso de razón. Nací en Moquehua y cuando cumplí un año me vine a vivir al camping del club Colón (año ‘67). Mi papá fue casero, jugador de fútbol y arquero del más grande de los clubes ¡Vivimos en el club 30 años! Heredé está pasión, siempre fui a la cancha, y sigo actualmente con el grupo de Las Leonas, firmes alentando al club de mis amores. Para mí Colón es mi vida, escribo esto y me emociona porque sé el amor que le tenía mí viejo, la pasión por esta institución y lo mucho que lo ayudaron y apoyaron.


Maruja Mazza: estoy en el club desde 2006 cuando llevé a Mati a jugar al básquet, desde ahí comencé como mamá ayudando, luego integré la subcomisión de básquet por 10 años junto a mi marido, y luego me toco la suerte de estar en la secretaria, lugar que quiero. Me siento feliz de estar perteneciendo a esta institución que es mi segunda familia.

 

Silvana Tufilaro: soy del rojo y negro de antes de que mi hijo mayor cumpliera los 4 años (hoy tiene 24), colores que luego eligió para jugar al básquet. Primero solo lo acompañé, disfrutaba verlo compartir, seguir una disciplina, hacer amigos, todo lo que genera un deporte. Cada día que pasaba, él quería pasar más tiempo en el club, y nosotros seguíamos acompañándolo. Prestando un poco de atención alrededor, me di cuenta que todo aquello funcionaba gracias a un grupo de personas que dedicaban tiempo y esfuerzo solo para q todos esos chicos hicieran un deporte y amaran ese club ¡Y me pareció maravilloso! Y me involucré en la ayuda q estaba a mi alcance y fue así como conocí a muchísima gente linda. Por supuesto que es un grupo donde hay muchas maneras de pensar y eso lo enriquece, siempre respetando, pero todos trabajando para el mismo fin: hacer más grande al club Colón. Ahí hice mis amigas leonas, compartimos lágrimas de las dos ¡de alegrías y tristezas! ¡Porque, con cuánta pasión se vive un deporte y se defienden los colores de una camiseta! ¡Te recomiendo que te involucres, realmente sentís que estás vivo! Podría enumerarles los beneficios de hacer y mandar hacer a sus hijos un deporte, compartir el club como un segundo hogar, pero mejor sería que lo averigüen por ustedes mismos, yo solo lo recomiendo ¡Gracias club Colon y a toda su gente!

 

Celina Devida: No me considero hincha de colón, me considero parte de la familia COLÓN, porque no somos hinchas, somos una familia colonense. Estoy en el club desde que tengo uso de razón, desde que mi papá (Marcelo Devida) jugaba sus últimos partidos. Cuando crecí elegí seguir siendo parte del club porque es un lugar donde hay muchas personas lindas que te acompañan siempre, que te alientan desde una tribuna con 2 grados bajo cero o 35 grados. Son personas que no te olvidas nunca, porque te marcan para toda la vida. Creo que no hay un presidente - es papá Marcelo - no hay una comisión - es mamá Graciela - no hay un vicepresidente - es el tío Esteban - y así todos. Porque realmente ahí adentro hay una familia roja y negra que te alegra el corazón.

 

Maria Eugenia Banchero: distintas circunstancias de la vida me trajeron hasta aquí generando en mí este sentimiento de pertenencia por el rojo y negro. De chica jugaba en la plaza de los leones (la que opte por elección), veranos en el camping, competencias de natación en la pileta olímpica del club, acompañar a mis hermanos en las muestras de acrobacia, en el básquet. En la adolescencia ir a ver partidos en la cancha chica para alentar al León. En mi grupo estábamos las hinchas de Colón y las hinchas del Club del barrio de la Mitre. Ahí la amistad se detenía un rato y cada una ocupaba la tribuna de su equipo favorito. Una época de puro básquet. Volví al Club después de muchos años de estar fuera de la ciudad de la mano de mi hijo, Rodrigo, que un día me dijo “voy a jugar en Colón”, y así fue. Ese sentimiento que se había gestado en mis primeros años se hizo cada vez mayor, recuerdo el día que entré al Estadio Oscar y Alfredo Barca para verlo jugar. Me senté en la tribuna y miré a mí alrededor, estaban ellas, las leonas de siempre, a las que conocía de vista o por referencias y fue magia, la historia se seguía escribiendo y me sumaba a esa historia. Cuantos nervios, y muchas alegrías. Y así acompañé cada juego, cada competencia, cada viaje y fui aprendiendo un poco de los que habían estado siempre trabajando y disfrutando de esta gran familia colonense, y encontré un "lugar" donde la diversidad se unifica en una misma pasión ¡Dale León, Dale León! ¡Y Sigamos haciendo historia! Gracias Club Social y Deportivo Colón.

 

Memi Vilalta: Soy hincha desde siempre, mi familia es hincha de Colón así que es algo medio hereditario, pero a participar de la vida social del club empecé más grande, en la adolescencia.

 

Para mí el club significa identidad, en el sentido de pertenencia. También es el lugar de encuentro con la familia, la familia ampliada, digamos. Nosotros vamos a ver básquet y un poco menos frecuentemente el fútbol, pero cada viernes o domingo se esperan con alegría porque es encontrarse con amigos y amigas, las tías colonenses, los locos que nos hacen reír, los nenes que juegan juntos…


En casa hay un gran amor por el club.

 

Por Pablo Abella

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