Realmente me dio lástima ver a Lebrón ser enfocado al finalizar el juego, y ver en su rostro una clara decepción.

Si bien anoche ninguno merecía perder, quizás quien más esfuerzo hizo para ganarlo fue el gran Lebrón, ya que él cada vez está más en soledad, con menos acompañantes y jugando 41 min. con 51 seg., ante la adversidad en parciales, como en el juego de hoy, que Miami se ponía a 10/11 puntos arriba, el Rey acomodaba los tantos y nuevamente los ponía en juego.

Destaco lo de James, debido a que a medida que está desarrollándose la serie, Miami parece nivelado con una estrella similar. Jimmy Butler (hoy jugó 47 min. 11 seg.) responde a lo que hace Lebrón, rellenando todos los casilleros de estadísticas de puntos, rebotes y asistencias, como el Rey, pero a diferencia que hoy se está encontrando más rodeado por inquietantes jugadores perimetrales, que crean desequilibrios con la bola y sin ella, como Duncan Robinson, Nunn o Tyler Herro por citar.

Miami pareciera que ya sabe cómo jugarle. Hoy, por ejemplo, Lakers con sus dos estrellas ¡¡¡convirtió 68!!! Y perdieron… Es excelente, como estrategia para los Heat, que metan dos y secar al resto.

Los de La Florida tienen armas como el principio ofensivo del JUEGO DE BALON EN MANO, siendo una eterna pesadilla, a la hora de neutralizarlo. Lo de Duncan Robinson, un especialista en su aprovechamiento, ya es temerario. No se le puede dar un centímetro al armado de su tiro y, menos aún, seguirlo siempre con un mismo error, PERSEGUIRLO DEL LADO DEBIL y NUNCA LOGRAR IRRUMPIR EN ESE RULO PARA QUE VAYA A DOS PUNTOS EN EL ÚLTIMO DE LOS CASOS, o pasar por el espacio y negar. Casi siempre llega jugado, haciendo que su defensor salte en desesperación a tapar ese lanzamiento...

Lakers había comenzado fantástico. Haciendo el trabajo de desgaste y buscando en la pintura los puntos y faltas, parecía que podría comenzar a quebrarlo. Pero el equipo de desarmó totalmente ante la lesión de Anthony Davis, porque al salir lesionado, la formación de Los Angeles quedó toda abierta. Lebrón pasó de 1 a 4 y dejaron de producir, sin sorpresa en absoluto, con la excepción del mejor acompañante que tienen sus dos figuras, el rápido atleta Kentavius Caldwell Pope.

Lo mejor de Lakers fue cuando defendieron, recuperaron balones, y pudieron correr a cancha abierta, dejando un cierre en paridad para la segunda etapa.

Quizás el error más grande de Los Ángeles hoy es tratar de equipararse en material humano con Miami, en lugar de ubicar los grandes más cercas del cesto y del rebote. Han perdido identidad, no tienen juego.

Del lado de Miami, hoy tuvo algunos ajustes individuales inteligentes de parte de su formidable jugador Jimmy Butler. Por ejemplo, hoy no insistió tanto en atacar el cesto en doble paso, buscó paso de retirada, algunos tiros de 5 y 6 metros, y una serenidad monstruosa a la hora de jugar casi todo el juego, provocar faltas y no fallar ni un libre.

La flotación que le hace Anthony Davis al defenderlo, lo perjudica en que lo espera en su culminación de penetración, y lo favorece al no correrlo y darle respiro para que maneje su propio ritmo.

Este quinto juego, que fue el mejor de toda la serie, sí estaba para que sigan jugando… Fue intenso, apasionante... Y ver semejante jugador, que hizo un esfuerzo notable por consagrarse campeón, hoy dio lástima... Quizás no lo merecía o, mejor dicho, hubiese merecido que, en esa jugada final que se lleva dos marcas y deja totalmente solo a Danny Green, éste hubiese convertido…. Aunque sea esa vez…

¡¡¡Abrazo amigos, hasta el domingo!!!

Hue

Fuente: Facebook (autorizado a subir al sitio de ABC)

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