El entrenador bragadense, Oscar Chacón, quien estaba al frente del primer equipo de Bragado Club, manifestó en relación al aislamiento social, preventivo y obligatorio que se encuentra sobrellevando la situación de la mejor manera que puede.

“Siempre haciendo algo, soy una persona que siempre le ve el lado positivo a las cosas. Es decir, veo la mitad del vaso lleno no la mitad del vaso vacío, para mi vale mucho. Esa mitad del vaso me permite sobrellevarla bien. Veo noticieros lo necesario nada más, porque si te sentás frente al televisor y ves todos los programas seguramente te cae mal”, señaló.

Seguidamente, expresó: “Trato de distraerme, no soy muy ducho en hacer cosas en mi casa pero me he estado adaptando, con Adriana los dos solos llevándonos bárbaro. Y los recuerdos también, extrañando a los hijos, nietos. Si esto hubiera sido hace 30 años atrás era una cosa pero hoy tenés la video llamada, el Skype, las diferentes redes sociales que te permiten estar en contacto con ellos. Lo que falta es que este la presencia pero la presencia a través del teléfono esta y eso hace todo más llevadero”.

“Cuando empezó todo uno de mis hijos, Martín, estaba acá porque él trabaja en el Banco Nación de Saladillo y al decretarse la cuarentena ese viernes a partir de las doce de la noche salió del Banco y se vino para Bragado. Después, a los 15 días cuando reabrieron los bancos se tuvo que ir. Con Federico que está en Córdoba estamos un poco acostumbrados a no vernos tan seguido y Lucas, 15 o 20 días antes de la cuarentena no vino, él está en Buenos Aires y hace dos meses que no lo vemos. Eso es lo que más  nos tira porque se la banco pobre flaco en un monoambiente, encerrado respetando la cuarentena al máximo. Las chicas, están en Bragado y estamos en contacto”, contó Chacón.

Seguidamente, mencionó: “Lo lindo de esto es que al tener tiempo libre entre en contacto con ex compañeros, nos pasamos horas y horas hablando por teléfono. El ‘Chimpa’ Buttafuocco, con el ‘Chino’ Barrales que hablamos más seguido pero al tener tiempo podes llamar a cualquier hora y saber que esta. Así también con chicos de Venado, Junín, de muchos lugares. Eso es lindo, que quizás si no estuviera esta pandemia no lo haces porque el tiempo no te lo permite. Hay que aprovechar esos momentos, quedarse adentro, cuidarse, cuidar a los demás y seguro que ya va a pasar”.

Videos y Teatro

“En las redes sociales cuando tengo que poner algo serio lo hago pero también tomo las redes sociales para transmitir alegría, canto, hago magia; lo ven mis nietos, se divierten y el que no lo quiere ver que no lo vea, está la posibilidad de bloquear también. Trato de hacer todo ese tipo de cosas y aparte estamos en un grupo de teatro que somos 12, seis matrimonios y hacemos propuestas muy jocosas para la tercera edad, para gente grande. La verdad que nos pone muy contentos, hemos encontrado sentirnos bien, hacer sentir bien a la gente grande, vamos a cumpleaños de 60, 70, actuaciones en distintos lugares. Eso nos hace también tener la cabeza ocupada”, manifestó el DT.

E indicó: “El que me metió en esto fue un chivilcoyano, Pablo Direnzo, un amigazo de aquellos que me dio el básquet y que después con el correr del tiempo con Fito jugamos en contra, dirigimos en contra fue asistente del equipo de Colón y además es un actor tremendo. Las veces que lo podemos ir a ver con mi señora a Chivilcoy lo vamos a ver cada vez que hacen una obra, nos hemos juntado a cenar en la casa de él y acá en Bragado. Él fue quien me metió el bichito de la cultura en la cabeza y la verdad que le agradezco muchísimo que lo haya hecho. Hoy por hoy disfruto mucho más de la cultura que del deporte”.

Básquet

“En estos momentos no estoy haciendo nada en el básquet, no tengo muchas ganas de hacer algo acá en Bragado por la sencilla razón de que creo que los clubes van por una línea y yo voy por la otra. Tuve la suerte de estar en Millonarios desde 1992 hasta 2001 – 2002, después volvimos en el 2008 – 2009, 2009 – 2010. Eran unos programas de básquet muy buenos, donde estaban las cosas muy en claro. Se respetaba el plan de trabajo que uno hacia e iba de la mano con lo que los dirigentes querían y así se llegaba a los logros”, repasó.

A este respecto, agregó: “Después estuve en Racing con la Liga Juvenil, en Saladillo también en formativas, un club hermoso, tenía 12 o 15 jugadores entrenando, salían antes de la escuela, te llábana para ir a entrenar, iban y eso a mí me apasionaba. En Bragado es más social, no digo que sea peor, es distinto, más light y yo no me siento cómodo en eso”.

“El año pasado estuve en Bragado Club, la pifié, me tendría que haber ido a Ciclista allá por septiembre cuando me llamaron para dirigir la Liga Argentina y no quise ir. Estoy acá con mi señora, estamos los dos solos, creo que hoy la vida pasa por otro lado pero después me arrepentí. Era una forma de haber terminado lindo, en un club como Ciclista que lo amo. Pero ya pasó”, subrayó.

Además, remarcó: “Hoy, si llega a aparecer una propuesta con un programa, lo que quiero es que los clubes bajen buenos programas, puedo llegar a estar. Si no me quedo en casa tranquilo disfrutando de mis amigos, de mi vida, de mi señora; quiero tener un fin de semana donde diga extraño a mi nieto y me voy a Córdoba a visitarlo, eso estando con el básquet se dificulta un poco”.

“Aunque, no descarto la posibilidad, sigo estando en video conferencias, escuchando reportajes, charlando con amigos entrenadores, actualizándome siempre un poco. El básquet nos va a gustar toda la vida, no se termina nunca”, sostuvo.

Además, señaló: “Va a haber un antes y un después en el básquet y en muchos factores de la vida. Nos va a marcar y creo que hay que hacer algo de una forma muy inteligente para no desbastar a los clubes. Ojalá que los chicos puedan estar nuevamente en una cancha de básquet practicando y jugando pero también ojalá que los clubes no tengan problemas. Va a tener que salir la toda la capacidad dirigencial para hacer un buen programa. Hoy las actividades son exitosas si los dirigentes hacen un buen programa porque los entrenadores se tienen que adaptar a ese programa. Estamos acostumbrados a que vamos y cada uno quiere algo. Pero si consensuamos vamos para adelante. En muchos clubes no están dadas esas condiciones”.

“Los entrenadores están permanentemente capacitándose y los dirigentes no. Cada vez hay más diferencia. Cuando logras congeniar que un dirigente tenga un buen proyecto y el entrenador lo lleve a cabo, el proyecto va a ser exitoso. Lo digo porque lo viví en un par de lados y no tengo dudas de eso. El buen trabajo que se hizo en Millonarios a partir del año 92 hasta el año 2000 en el 2009 y 2010 dio sus frutos. Un equipo netamente del club, solo un chico que era de Rojas, los otros once eran formados en el club y fueron campeones provinciales. En eso tuvo que ver el proceso de 10 – 12 años, que la dirigencia quiso que ocurra ese proceso”, advirtió.

 Fuente: Diario La Campaña

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