Campazzo, Laprovittola, Vildoza, Garino, Redivo, Brussino, Deck, Fjellerup, Scola, Delía, Caffaro y Gallizzi, los 12 de la selección argentina para los Juegos Panamericanos de Lima. 

El entrenador Sergio Hernández priorizó reforzar una zona interior no muy potente, con más altura (Caffaro y Gallizzi), en lugar de un alero alto tirador (Piñeiro).

Argentina presenta limitaciones en sus variantes con los hombres altos.

Después de una gran tarea en la AmeriCup 2017 el ala-pivote Javier Sáiz, ideal por su estilo de 4 tirador, nunca mostró evolución (tampoco en la actual LNB, algo gravísimo) y Hernández se lo hizo saber al no tenerlo en cuenta ni para la preselección.

Similar situación la de Roberto Acuña. Dejó buena imagen en los JJOO 2016 y en una posición (pivote) con mínima competencia, no logró consolidar su lugar en el equipo. Aún con la preocupante falta de hombres altos, no mostró méritos para volver al equipo.

Qué pena la renuncia de Marcos Mata a la selección argentina, aun cuando sus argumentos (cansancio físico y mental) deben ser aceptados. Por su versatilidad y calidad defensiva hubiese sido número puesto en el plantel y una pieza útil, que le permitiría más variantes al perímetro. Renunció a una buena e irrepetible oportunidad.

Fuente: Alejandro Pérez

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