Terminó este 3 de Agosto tu travesía albiceleste que comenzó hace 22 años. Te retiraste en una dura derrota. Con la admiración de propios, rivales y extraños. Es una síntesis de años de entrega, compromiso y valores defendidos sin medias tintas

Una vez cruzaste medio planeta para jugar un solo partido para el equipo nacional. Pero no extrañó, porque siempre volaste para la Selección.

En una sociedad flaca de coherencia, abrumada de palabras dadas y no cumplidas, sedientas por gente que asuma sus errores y siga adelante y por sobre todo patriota en los hechos y en las palabras, no pocos argentinos sentimos que te debemos mucho.

Pero las buenas semillas siempre prenden. Nos alientan a seguir.

Nos devuelven esperanza. Sin estridencia pero con enorme trabajo, contagiaste a varias generaciones, no tengas la menor duda.

Si te parece exagerado, demasiado pomposo, si por un momento te sentís incómodo por este homenaje de la vida, si crees que lo tuyo es solamente básquet, entonces cerrá los ojos y mirá la foto de estos pebetes...

¡Gracias por tanto Luifa!

Oscar Dinova, escritor mercedino

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